LA VIOLENCIA AL REVÉS

LA VIOLENCIA AL REVÉS

Varias veces nos hemos hecho eco en estas entradas de los comportamientos de lo jóvenes en diferentes ámbitos, pero todos centrados en variables digamos que “no afectivas”, al menos en sentido estricto (compañeros, drogas, comportamientos, alcohol…). Hoy, quizá con la esperanza de que el año nuevo nos traiga un poco de equilibrio emocional, queremos hacerlo del comportamiento de los hijos con los padres, más en concreto, de la violencia o maltrato de los hijos respecto a los padres.

Y es que hay hijos, pre-adolescentes o adolescentes mayoritariamente, que se enfrentan a sus padres a través del insulto, el comportamiento, la desobediencia, las malas contestaciones, las amenazas….violencia-filial

Sabemos o estamos más acostumbrados a que lo normal sea que la violencia en el seno familiar tenga su origen en el padre y vaya dirigida contra la pareja o los hijos y nos puede costar creer que esto que anotamos esté dentro de la realidad social, pero no es así. Un dato nos sacará de dudas: en el año 2012 se registraron 5.000 casos de este tipo (de hijos que ejercieron violencia grave contra sus padres y que fueron denunciados), a los que habría que sumar los no denunciados (que todo el mundo está seguro que son muchos más).

Particularmente nos resulta curioso que, a la vez que Justicia Juvenil da esos datos, el Instituto de la Juventud nos diga que el 94% de los jóvenes no han agredido a sus padres. Los datos que se pueden extraer de estudios específicos nos dicen que las agresiones se dan desde los 13 años y entre un 3% y un 14% de los jóvenes.

Sí que es cierto que es un comportamiento que se da con más frecuencia en chicos que en chicas y más entre los 14 y 18 años (si no hay factores añadidos: drogas, conductas delictivas, etc.).

La reacción más normal es la de buscar culpables . Y no es que no los haya, pero el problema suele ser multifactorial, o sea, que tiene causas diversas y no siempre lógicas o en relación directa con la violencia.violencia-filial-2

El problema puede ser familiar, es cierto, pero puede no serlo (puede estar en la escuela, por ejemplo y en la violencia que se genera en ella y en la que no interviene el profesorado -porque ocurre fuera de su alcance probablemente-). También puede surgir del grupo de iguales (amigos y compañeros) o de la influencia de otros adultos, pero, en todo caso son comportamientos a tratar familiarmente.

Y ahí dejamos el problema, en el que sí está presente la variable paterna y materna, pero por intervenir tarde, por no corregir conductas a tiempo… y, en todo caso, cada hecho es un mundo que en nada tiene que parecerse a otro.

Si alguien quiere continuar debe hacerlo leyendo sobre hijos tiranos o hijos emperadores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s