ALGUNOS COMPORTAMIENTOS JUVENILES

ALGUNOS COMPORTAMIENTOS JUVENILES

Todo el mundo lo sabe y conoce las formas de obtener productos, en teoría fuera del alcance de la edad de los menores, pero ha tenido que ocurrir algo tan doloroso como la muerte una niña de 12 años en Madrid, tras sufrir un coma etílico, mientras participaba en un “botellón”, para que saliera a la luz un problema (que es de todos) y del que hemos “pasado” mirando para otro lado. El 4 de diciembre la TV daba el dato de que son 5.000 (cinco mil) los jóvenes que pasan cada año por los hospitales por problemas etílicos graves los fines de semana.

Lo mismo está ocurriendo con la VIOLENCIA EN LAS AULAS Y CENTROS EDUCATIVOS, por mucho que se estén esforzando las autoridades en pasar de puntillas por ellos. Ocurre porque los jóvenes son como son, efectivamente, tal como se dice para ocultar lo importante, pero ocurre también porque no existe una prevención eficaz, porque no se garantiza una escuela libre de violencia y porque hay muchos colectivos a los que echar las culpas: sistema educativo, padres, niños, profesores…

Mientras, la violencia entra en las aulas y no vale con criminalizar a la infancia. La infancia no es racista, xenófoba, sexista y perversa “per se”.acoso-escolar

Al lado de esa violencia (no sé si antes o después), hay que situar la VIOLENCIA SEXUAL, que no es un tipo más de violencia. Hoy sabemos que dos de cada tres niños son acosados por niñas y dos de cada tres niñas son acosadas por niños.

Algo estamos haciendo mal en el trato, en el ejemplo, en los valores y actitudes, en las exigencias, o en la búsqueda de nuestra tranquilidad por encima de los menores (que con tal de que no nos molesten es suficiente) para que las cosas estén como están.

Sabemos que la infancia es muy vulnerable y que su fracaso es el fracaso de toda la sociedad, y ese fracaso existe por mucho que intentemos ocultarlo.

El hecho es que a los 13 años nuestros jóvenes se inician en el alcohol, el tabaco, la drogas y el sexo y lo hacen de un modo compulsivo. Esos datos también nos dicen que: el 68 por ciento de los jóvenes de 14 a 18 años admite haber consumido alcohol en los últimos días, más de una cuarta parte reconoce haberse emborrachado en el último mes y más de la mitad admire haber participado en un botellón. En resumen que, según el dato manejado en el Congreso de los diputados, cada año ingresan en nuestros hospitales 5.000 jóvenes, casi niños por intoxicación etílica y esas son palabras mayores, porque ese dato es la punta del iceberg del comportamiento juvenil.acoso-infantil

No es un fenómeno nuevo, lo cual es más triste aún. Recuerdo un trabajo de 1962 (hace tiempo, por lo tanto, al menos un tiempo más que suficiente como para caer en la cuenta del problema) que preveía todo esto. En ese trabajo  (obra de  Martín Casariego) se apunta: Se trata de que “el acoso escolar es una derrota de la educación y de la sociedad”.

Se hace preciso y urgente abrir un debate en profundidad sobre la responsabilidad de todos los agentes implicados y poner manos a la obra, no quedarse en meras declaraciones de intenciones y hacer hincapié en el hecho de que, aunque los padres sean la parte más implicada, no son los únicos responsables.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s