La violencia juvenil

Uno de los temas que han ido definiendo mi anterior blog ha sido el de los jóvenes, centrándome fundamentalmente el sus problemáticas de todo tipo. Hoy quiero retomar el asunto.

La pregunta que la sociedad se viene haciendo ante la proliferación de noticias al respecto es ¿qué hacemos para que exista tanta violencia juvenil o que debemos hacer para hacerla disminuir?.

Al respecto hay teorías para dar y tomar. Existe en ellas un denominador común: nadie o todos tiene/n la culpa de esa violencia y cuando aparece como una respuesta demasiado fuerte, hasta el sistema legal y la justicia son culpables…. El caso es no asumir que es un problema y que está en nuestras manos reconducirlo y uso el término muy conscientemente.

Están proliferando incluso estudios de todo tipo. Llaman la atención los de tipo médico y psiquiátrico. Es cierto, como defiende la clase médica, que uno de lo motivos de consulta sobre el comportamiento de niños y jóvenes es el de su conducta. Los trastornos tienen a ser justificados de todas las manera y, en última instancia, por razones biomédicas o psiquiátricas.

Es cierto también que en muchas de las manifestaciones violentas hay hostilidad de los progenitores, falta de comunicación con los padres, el propio comportamiento de los padres…, pero también y sobre todo DEJACIÓN e infravaloración del riesgo de la agresividad cuando no su amparo y justificación

Pero también es cierto que no se dan las condiciones para su “erradicación”, pues aparte del ampara lo de los infantes y jóvenes nunca se ha intentado siquiera que padres, profesores y otros profesionales trabajen conjuntamente en este tipo de problemas

El resultado o la manifestación externa de la violencia son conocidos. Jóvenes que matan a otros jóvenes, que violan, que roban, que se articulan cual mafias, que agreden a sus iguales o a los padres de sus iguales, que “juegan” con la policía… Profesores que no aguantan a sus alumnos, centros educativos en manos de bandas… Padres que denuncian a sus hijos o que manifiestan públicamente que NO PUEDEN con sus hijos…. Jóvenes que entran en actuaciones adultas cada vez a edades más tempranas (sexo, tabaco, drogas, alcohol…, cuando no delincuencia pura y dura)

El Centro Reina Sofía nos ha dado estos datos: El número de jóvenes detenidos sobre el total de retenciones ha evolucionado así : Año 2005: 16% del 33%; año 2006: 17% del 49%…; año 2007: 3420 padres denuncian a sus hijos por malos tratos….

Los interesados pueden acudir a los datos de una investigación llevada a cabo por la UNED y publicados en el International Journal of Psychology and Psychological Thrapy 

En el diario El Mundo se resume otro estudio, llevado a cabo en los EE.UU con 136.549 estudiantes de edades comprendidas entre los 15 y los 17 años. El estudio puede verse en la Revista Pediatrics 
El objetivo final de dicho estudio es establecer los factores que pueden convertir a un adolescente en delicuente. Recomiendo ver el estudio, pero resaltare ahora lo mismo que hace la publicación citada:

  • Los niños con malas experiencias en la infancia tienen 77 veces más riesgo de delinquir
  • Por cada trauma adicional vivido, la probabilidad de violar la ley aumenta
  • Tener un familiar alcohólico es uno de los factores más comunes entre estos jóvenes

    • La pregunta que yo me hago ahora es: ¿hemos de seguir acumulando datos y noticias o es mejor que comencemos a actuar sobre lo que ya sabemos?
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